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distintivo ambiental DGT

Etiquetas de la DGT: esto es lo que necesitas saber

Desde el año 2016, todos los vehículos deben circular con un distintivo ambiental que cataloga su eficiencia energética en base al nivel de emisiones contaminantes que generan. La Dirección General de Tráfico estableció cuatro categorías (CERO, ECO, C y B) y para cada una hay una etiqueta con un color: azul, azul y verde, verde y amarilla, respectivamente. Además de estas, determinó una quinta categoría sin etiqueta para los coches más antiguos y, por ende, más contaminantes. Si no tienes claro si la pegatina de la DGT que llevas en tu vehículo es correcta o te has cambiado el coche recientemente y no sabes cuál debes colocar, en este artículo de Wikidriver te explicaremos cómo consultarla y qué implicaciones tiene cada una.  

Objetivo del distintivo ambiental: reducir la contaminación 

Cuando la DGT implantó la medida anticontaminación en 2016, tenía dos objetivos muy claros: por un lado, clasificar el parque automovilístico en función de su eficiencia energética, discriminando positivamente a los vehículos más respetuosos con el medio ambiente, y por otro lado, ser un instrumento al servicio de las políticas municipales para disminuir la polución, especialmente en las grandes urbes.  

En consecuencia, estableció la siguiente clasificación de más a menos eficiencia energética: 

– etiqueta cero emisiones (azul): corresponde a los vehículos más eficientes. Los coches con etiqueta cero incluyen los electrificados con una autonomía eléctrica superior a 40 km, ya sean eléctricos puros (BEV), híbridos enchufables (PHEV) o eléctricos de autonomía extendida (REEV). También tienen derecho a este distintivo ambiental los vehículos de pila de combustible y aquellos que funcionan con hidrógeno 

– etiqueta ECO (mitad azul, mitad verde): son el segundo tipo de vehículos más eficientes. Engloban los vehículos híbridos, de gas o ambos. Pueden solicitar la etiqueta ECO los eléctricos enchufables con menos de 40 km de autonomía, los híbridos no enchufables (HEV) los vehículos propulsados por gas natural comprimido (GNC), gas natural licuado (GNL) o gas licuado de petróleo (GLP) y que, además, cumplan con los requisitos de la etiqueta C de la DGT 

– etiqueta C: incluye a los vehículos de combustión interna que cumplen con las últimas emisiones Euro (Euro IV, Euro V y Euro VI). Tienen derecho a obtener el distintivo ambiental C los turismos y las furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir del mes de enero de 2006 y los diésel a partir de septiembre de 2015. También los vehículos pesados y los de más de 8 plazas matriculados desde 2014, tanto de gasolina como diésel, pueden solicitar la etiqueta medioambiental C 

– etiqueta B: todos los vehículos de gasolina matriculados a partir del 1 de enero de 2001 o que cumplan con la norma Euro III pueden obtener la etiqueta B de la DGT. También tienen derecho a este distintivo ambiental B los diésel matriculados a partir de enero de 2006 o que cumplan con las emisiones Euro IV y Euro V. Finalmente, los vehículos pesados y los de más de 8 plazas matriculados desde 2006, tanto de gasolina como diésel, pueden solicitar la etiqueta medioambiental B  

– sin etiqueta: el resto de vehículos no tiene derecho a ningún tipo de distintivo porque no cumplen los requisitos necesarios para ser etiquetados como vehículos limpios. Son todos aquellos vehículos de gasolina anteriores al 2001 o que no cumplen con la Euro III, y los diésel anteriores a 2006 que no cumplan con la Euro IV

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¿Cómo consultar qué etiqueta corresponde a mi vehículo? 

Ahora ya conocemos los distintos distintivos ambientales que otorga la DGT según la eficiencia energética de los vehículos, pero ¿cómo saber cuál nos corresponde? Pues es muy sencillo, ya que simplemente debemos hacer una consulta en la web de la DGT o en su aplicación móvil introduciendo la matrícula de nuestro coche. También podemos consultar el distintivo ambiental según la DGT por teléfono o presencialmente en cualquier Jefatura u Oficina de Tráfico. Una vez sepamos cuál debemos llevar, deberemos colocarlo en el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero; si vamos es moto, podremos ponerlo en cualquier sitio visible del vehículo. 

Más normas para disminuir los niveles de contaminación 

Paralelamente a la clasificación medioambiental de la DGT, en los últimos años el Gobierno ha estado trabajando en regulaciones para luchar contra el cambio climático y apostar por las energías renovables con la puesta en marcha de nuevas medidas. Concretamente, la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica aprobada el 13 de mayo de 2021 estableció que las ciudades de más de 50.000 habitantes tengan que implementar medidas para limitar las emisiones de CO2 y los niveles de contaminación a partir del 2023. Esta medida permitirá una mejora de la calidad de vida para los 24 millones de ciudadanos españoles que actualmente respiran aire contaminado, lo que representa el 52% de la población española. 

Grandes ciudades como Barcelona o Madrid ya hace años que han establecido planes antipolución limitando el acceso a sus centros urbanos a los vehículos más contaminantes y estimulando la renovación del parque automovilístico. De hecho, la Zona de Bajas Emisiones en Barcelona se aplica desde el año 2020, mientras que en la capital española Madrid Central empezó a implementarse el año pasado. Para ofrecer medios de transporte alternativos al vehículo privado (especialmente para aquellos conductores con vehículos sin etiqueta), en los últimos años Madrid y Barcelona se han esforzado por mejorar la red de transporte público y fomentar el uso de otras opciones de micromovilidad urbana, como las bicis y los patinetes eléctricos compartidos. El auge de estos Vehículos de Movilidad Personal (VMP) ha conllevado la necesidad de establecer directrices municipales para regularlos y ordenar el tráfico rodado, además de lo que determina la normativa para patinetes eléctricos según la DGT. Probablemente las acciones de estas grandes ciudades en materia de movilidad sean la estela a seguir para las poblaciones más pequeñas, que muy pronto tendrán que adecuarse a lo que establece la ley de transición ecológica y hacer una profunda reflexión para ordenar su espacio urbano con soluciones de movilidad sostenibles.