Cómo cargar la batería de mi coche en 4 pasos

Cualquiera que haya tenido un coche sabe que quedarse sin batería en mitad del camino es uno de los problemas más comunes al que nos podemos enfrentar. En esas situaciones tienes dos opciones: llamar a la grúa para que te lleve a un taller mecánico donde puedan instalar una batería nueva o recargar la batería de forma manual, usando un kit de pinzas y siguiendo los pasos que te explicamos a continuación. 

La batería del coche es la encargada de proporcionar la energía eléctrica necesaria para que este funcione con normalidad, y se encuentra ubicada en el bloque motor del vehículo. Decimos que la batería es una pila electroquímica porque está formada por un acumulador con nueve placas: cuatro positivas y cinco negativas, unidas entre sí por una especie de puente. Todas estas partes se encuentran en un compartimiento con una solución electrolítica (agua destilada y ácido sulfúrico) que, al entrar en contacto con las placas, produce energía eléctrica. 

Además de esto, la batería brinda corriente a los equipos eléctricos y electrónicos cuando, por ejemplo, estamos en un atasco, pues sirve de apoyo al alternador cuando no es capaz de alimentar elementos eléctricos como el aire acondicionado, el GPS, el tablero digital de mandos, los parabrisas o los faros. Otra de las situaciones donde la batería soporta el consumo eléctrico del coche es cuando está en ralentí, aunque hay que tener en cuenta que, aunque el consumo es poco, puede llegar a descargarla por completo si su uso se prolonga demasiado tiempo. 

¿Cuánto dura la batería del coche? 

La duración de una batería completamente nueva es de 4 años aproximadamente, dependiendo del uso que se le dé y las condiciones por las que el vehículo transite habitualmente.  Por lo general, las baterías dan señales de agotamiento cuando les queda poca vida: el arranque del coche será más enérgico o se producirán algunos fallos de corriente intermitentes; también se encenderá el indicador luminoso que avisa de la muerte de la batería, aunque cuando esto ocurre ya suele ser demasiado tarde para tomar medidas preventivas. 

A continuación, te damos algunos consejos para evitar que tu batería colapse en el momento menos pensado: 

  • Estar atento al estado de los bornes: los bornes son los dos terminales metálicos que coronan la batería y mediante los cuales se hace la transferencia de energía cuando se recarga. Con el tiempo de uso, la lluvia, la suciedad y la exposición a la altas o bajas temperaturas, se puede crear una capa de óxido que es capaz de provocar fallos en su funcionamiento si no se limpia a tiempo. 
  • Desconecta la batería cuando no la uses: esto es recomendable si te vas de viaje o si vas a dejar de usar el coche por un tiempo prolongado, pues si la dejas conectada lo más probable es que a tu regreso la batería no funcione.  
  • Cuida el encendido del coche: una buena costumbre para cuidar tu batería es evitar dejar la radio puesta, las luces interiores encendidas o dispositivos electrónicos conectados para que no consuman energía innecesaria ni entorpezcan el arranque y calentamiento del coche. 

Pasos para recargar la batería de tu coche

Para lograrlo, necesitas un juego de pinzas y cables (de 16 mm para turismos y 25 mm para coches de gran desplazamiento), una batería cargada o un cargador de baterías que te permita transferir energía. Para cargarla, sigue los siguientes pasos: 

  • Conecta las pinzas de la batería: abre el capó de ambos coches y ubica los bornes de ambas baterías. Ubica el cable rojo en el borne positivo de la batería descargada y haz lo mismo con el cable negro y el borne negativo. Repite el procedimiento, esta vez en la batería que te va a servir de cargador, teniendo cuidado cuando conectes el último cable negro porque puede producir algún  chispazo. Es importante tener en cuenta que ambas baterías deben ser del mismo voltaje; generalmente los coches operan con baterías de 12V, aunque algunos modelos antiguos lo hacen con baterías de 6V. 
  • Arranca el coche: una vez estén ambas baterías conectadas, arranca el coche que tiene la batería cargada, acelera un poco y déjalo funcionando por lo menos a unos 2.000 rpm para facilitar la transferencia de energía. Hazlo durante unos 8 o 10 minutos. 
  • Deja encendido el coche: una vez se haya completado la transferencia de energía, deja encendido tu coche (el que acaba de recibir la carga) durante unos 20 minutos aproximadamente y, si puedes, da un par de vueltas por la calle. De esta manera terminará de cargarse completamente. 
  • En caso de que el vehículo no arranque: si esto ocurre, apágalo, espera unos minutos y vuelve a encenderlo. Si sigue sin arrancar, lo más probable es que los cables que hayas usado estuvieran defectuosos, por lo que es recomendable volverlo a intentar con un juego de cables diferente. 

Por último, queremos hacer hincapié en los beneficios de contar con un aparcamiento fijo en el cual dejar el coche cuando no lo estás usando. En Saba podrás encontrar una variedad de abonos que se ajustan a tus necesidades.